Un real día de pícnic en Versalles

Es verano, estás de vacaciones y has ido a parar nada más y nada menos que a la ciudad del amor. Has programado pasar unos días en la majestuosa y romántica ciudad de París pero a pesar de todo el encanto que tiene la capital francesa deseas huir un día del bullicio de la gente y del tráfico. Pues bien, los jardines de Versalles pueden ser tu mejor opción, y más aún si es para pasar un día de pícnic.

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Fuente de Neptuno

Christian Rico

 

 

Texto y fotos:
Christian Rico Moreno

Pasar un día de pícnic en los jardines de Versalles no es un plan complejo. Primero  debes llegar hasta allí y pagar la entrada a los jardines, a no ser que puedas disfrutar de alguna de las numerosas tarifas reducidas o gratuitas. Lo más difícil es quizás la preparación de tu pícnic, aunque todo depende de tus gustos. Si eres de esas personas a las que les gusta programarlo todo con antelación y hacer las cosas bien tendrás que pensar en llevarte una cesta, prepararte la comida, llevar cubiertos, un mantel, una manta, en fín todo lo necesario para tener un pícnic de ensueño. El lugar bien lo merece.

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Jardines de María Antonieta

En cambio, si eres de los que les gusta improvisar y hacerlo todo a última hora tu máxima dificultad será la de encontrar cualquier sitio donde comprar comida cerca de los jardines, sentarte donde más te guste, y disfrutarla como si no hubiese mañana. Cualquiera de las dos opciones te sabrá a gloria. En los jardines todo sabe como si fuese de primera categoría.

Pero lo importante de tu pícnic en estos encantadores jardines no es qué vas a comer o qué te vas a llevar y cómo, sino más bien qué te ofrece ese gran paraje y cómo aprovecharlo con la compañía que llevas contigo, ya sea tu pareja, amigos, familia o incluso solo. En este plan no se excluye a nadie. Y es que para empezar si los jardines de Versalles ofrecen algo para pasar un fabuloso día de picnic es espacio, mucho espacio. Hay sitio para todos. Los jardines son kilométricos y puedes elegir una infinidad de lugares para sentarte y disfrutar de la jornada. Por un lado tienes zonas más transitadas como puede ser el césped que hay junto las barcas o al lado de la fuente de Neptuno (ten cuidado, si te relajas puede haber algún chapuzón). Y por el otro lado tienes zonas más tranquilas como son algunos de los cuadros de césped perdidos en los jardines, por los que no pasa nadie. La intimidad no te vendrá mal, sobre todo si vas con tu pareja. También si viajas con niños y no quieres estar todo el rato pendiente de ellos. Hay que ser práctico.

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Casita de cuento en los jardines de María Antonieta

Aparte del espacio, los jardines de Versalles te permiten estar en un entorno majestuoso y monumental en el que te sentirás como un verdadero rey. La ornamentación preside cada uno de sus rincones, por lo que tienes muchos destalles para observar, sobre todo en el monumental y dorado palacio. Pero si te gusta más la fantasía lo mejor que puedes hacer es ir a los jardines de María Antonieta, donde no podrás evitar sentirte como si estuvieses en un cuento de hadas. Nada más entrar tienes su coqueto palacio, que es muy rápido de visitar, y más adelante encontrarás una gran variedad de estanques y casitas de cuento donde te sentirás como la mismísima Blancanieves. O como uno de sus enanitos. Durante mi visita incluso se me aparecieron unos cuantos pitufos. ¡En los jardines puede ocurrir cualquier cosa!

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Jardines de María Antonieta en Versalles

Y es que los jardines de Versalles no son sólo para comer y hacer la visita sino que son un entorno ideal para leer una novela, para llevarte juegos y disfrutar con tus niños, para ponerte la música que más te guste y bailar o incluso para hacer la siesta (aunque esto último no es que sea muy francés). También puedes ir a las barcas para jugar a los piratas, para hacer carreras o intentar asaltar la barca vecina (aquí sí que es verdad que no te escapas de ese chapuzón). Todo depende de la experiencia que quieras vivir y de las ganas que tengas de aprovechar tu día de picnic en este paraje del que nunca te vas a olvidar. Sobre todo si se te aparece algún que otro ser fantástico.

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