Las milenarias piedras que “brotan” en el desierto chileno de Atacama
Son centenares, algunas voluminosas, otras muy bellas, las piedras milenarias esculpidas por el viento que “brotan” en el desierto de Atacama, en el norte de Chile, una zona de gran actividad sísmica muy cercana al observatorio astronómico Paranal.
A lo largo de varios kilómetros, quienes se atreven a aventurarse en el desierto más árido del mundo se encontrarán con miles de piedras que, en el transcurso de millones de años y gracias al enjambre de pequeños sismos, han logrado salir a la superficie.
“Estamos en una zona de microsismos, prácticamente imperceptibles para el ser humano, pero que con el paso de tantos años han creado esta maravilla”, señaló el científico italiano Massimo Tarenghi. Tarenghi indicó que expertos de la Universidad de Antofagasta han corroborado esa tesis, “que parece una locura, pero en un país sísmico como Chile todo puede darse”.
“También hay quienes señalan que son piedras que han caído del espacio, pero son suposiciones”, dijo el astrónomo, quién agregó que los turistas quedan impresionados por la inmensidad del desierto y por el cielo más limpio del planeta.
“Si tu vienes de noche por estos lados te darás cuenta que nada más mirar unos minutos el cielo pareciera que las estrellas las puedes alcanzar con las manos, y de ahí a pensar que las piedras cayeron del espacio, no hay nada extraordinario”, añadió, con un atisbo de suspense.