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Por Semana Santa, sidroterapia

Archivado en: España, Reportajes, Turismo y salud — jms at 2:52 pm on Sábado, Febrero 20, 2010

REPORTAJE

Relájate con la sidroterapia en un entorno privilegiado
Apostando por la búsqueda de nuevas sensaciones, tras meses de investigación, análisis y mejoras ha salido a la luz la sidroterapia, que utiliza productos que tienen como origen la sidra y otros derivados de la manzana aprovechando cualidades de ambas y aplicándolas en diversos tratamientos que contienen propiedades terapéutico lúdicas que, entre otros efectos, ayuda a prevenir el envejecimiento aumentando la vitalidad celular, renovando la piel y aportando un efecto tensor en las zonas fláccidas.

Esta es la última apuesta de Hostería de Torazo (tel.: 985 89 80 99), un lugar que aúna un alojamiento con encanto, una singular gastronomía, actividades culturales y turísticas y su innovador spa. Con todo ello, se pretende dar a conocer la cultura asturiana y su estrecha vinculación con la manzana y la sidra y con el marco de fondo de Torazo - Cabranes, premiado «Pueblo ejemplar Príncipe de Asturias 2008».

La Hostería de Torazo está situada en una antigua casona reconstruida y renovada. Cuenta con 30 acogedoras habitaciones totalmente equipadas, amplias, luminosas y con una decoración exquisita. Tiene además un bien equipado spa que permite disfrutar aús más de la estancia. Tiene piscina de hidroterapia, pediluvio, sauna, baño turco, ducha Vichy, gimnasio y cabinas de masajes donde se realizan todo tipo de tratamientos de talasoterapia, además de su especialidad en sidroterapia: envolturas con miel, chocolaterapia, masaje sueco, tailandés, hawaiano… así como masajes con aceites esenciales y tratamientos personalizados.

Actividades culturales
Fiel a su idea de ofrecer a clientes y visitantes algo más que un confortable alojamiento y un completísimo spa, Hosteria de Torazo apuesta también por actividades culturales de distinto tipo. Por ejemplo un jueves de cada mes propone sus Jornadas de puertas abiertas gratuitas para dar a conocer las técnicas de masaje y relajación más novedosas a todos los que así lo deseen. Comenzará el ciclo con una Jornada sobre el masaje malayo día 25 febrero a las 18:00 tarde. También un viernes de cada mes realiza Jornadas de puertas abiertas gratuitas culturales que consistirán en pequeños recitales de música y poesía y talleres escénicos con pequeñas representaciones típicas y diversas colaboraciones para comenzar a acercar la cultura y a nuestros artistas a todo aquel que lo desee. Comenzará con un recital de poesía el día 26 Febrero a las 20:00 horas. En ambos casos, la entrada es gratuita pero se requiere reserva previa.

Hostería de Torazo acoge también la exposición de artesanía del proyecto Umbral que el Consejo de Mujeres promueve en la Comarca de la Sidra cuyo objetivo es sensibilizar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres implicando al sector artesanal en la elaboración de una pieza única sobre el tema de la Violencia de Género. La exposición estará abierta al público a partir del 1 de marzo con entrada gratuita.

Propuesta Semana Santa
Del 26 marzo al 5 de abril Hostería de Torazo tiene una oferta especial denominada “Sueños de Torazo” que incluye: 3 noches de alojamiento en habitación doble, detalle bienvenida la primera noche, desayuno buffet selecto con productos autóctonos, un circuito la Fonte diario (ducha caliente, sauna/baño turco, ducha fría, piscina de hidroterapia con chorros plantares y lumbares, ducha cervical, camas de agua, pediluvio, sala fitness) en spa acristalado, tratamiento a elegir entre tres propuestas sofisticadas. El precio del paquete es 275 euros por persona

Camboya explota las armas de guerra como filón turístico

Archivado en: Asia, Reportajes — jms at 5:16 pm on Lunes, Febrero 1, 2010

La mayoría de los turistas que visitan Camboya disfruta del remanso de paz de los templos de Angkor, pero hay alternativas para quienes buscan emociones más fuertes, como el inmenso arsenal de armas que han dejado décadas de conflicto y guerra civil.

En el “Club Feliz” de Phnom Penh, en lugar de música o espectáculos de variedades, el cliente se encuentra con que la diversión consiste en disparar un sinfín de armas de todo tipo, tamaño y calibre, en las que los militares camboyanos han encontrado una nueva manera de hacer negocio.
La recepción del campo de tiro, situado dentro de la base militar de Pochentong, es una moderna cafetería adornada con metralletas de época en la que no hay ningún inconveniente en tomarse unas cervezas mientras el instructor de turno presenta el menú.

De primero, un AK-47 que, con 25 balas, sale por 40 dólares, lo mismo que cuesta su versión norteamericana, un M-16, pero sólo con 15 proyectiles, a disparar de uno en uno o en ráfaga.
Otras “especialidades de la casa” son pistolas, revólveres, lanzagranadas, metralletas M-60 y granadas, a 50 dólares la unidad, que “se pueden tirar en un charco de agua o al suelo y ver la explosión”, reza el menú.

La estrella es sin duda el lanzacohetes, que sale por 350 dólares, incluido el transporte.
“Hay que ir a las montañas, no muy lejos. Pero está muy bien, disparas y ves como el cohete vuela y al final explota”, explica Peth, un joven soldado que atiende a los turistas que acuden a la base y que se refiere al puesto como “mi tienda”.

Las dos caras de Amsterdam en un fin de semana

Archivado en: Holanda, Reportajes — jms at 5:43 pm on Viernes, Enero 23, 2009

Reportaje remitido a Blogviajes por Marta Recio, estudiante de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos.

Una ciudad a ratos de hoy y a ratos de ayer, Amsterdam. Dependiendo del lugar al que mires desde tu ventana cuando despiertas y la época en la que te encuentras cambia diametralmente y tus pies sólo pueden guiarte a conocer esta insólita ciudad.

Gracias a una red de trenes muy similar a la de Cercanías española, nos desplazaremos desde el aeropuerto de Schiphol hasta el centro neurálgico de la ciudad de Amsterdam, donde se encuentra la plaza Dam, en la que la gran cantidad de bicicletas que inunda la ciudad comienza a tomar contacto con el viajero.
Se trata de una plaza muy cercana al famoso Barrio Rojo y en la que podemos visitar un museo de cera muy interesante para los amantes de este tipo de entretenimiento, con muchos y variados personajes famosos. La atracción principal es el Mercado de las Flores. Allí, el color y el bullicio de personas cruzando los puentes de los canales de la ciudad nos hace perdernos en este lugar y por supuesto, comprar algunas semillas de los bien conocidos tulipanes holandeses por unos cuantos euros.
El paseo por los canales nos mostrará un aspecto de la ciudad que no siempre es comentado por los viajeros pero que llama la atención, ese aire bohemio de los canales nos proporciona unos momentos para la reflexión y claro está, para irrumpir en los archiconocidos Coffee Shops. En la barra se nos ofrece un “herbal mix” y todo tipo de bebidas sin alcohol (por un precio bastante asequible) pero se nos prohíbe terminantemente fumar tabaco, como en cualquier otro establecimiento de esta ciudad, lo cual se agradece, a decir verdad.

Otro lugar digno de visita es el Museo Van Gogh, situado en la Museumplein, una zona repleta de todo tipo de museos y en los que predominan los que están dirigidos a la exposición de obras de artistas autóctonos. Los turistas abundan en esta zona y atestan en Volden Park en las horas del almuerzo aprovechando los días soleados. Este barrio de los museos sirve también de homenaje a las víctimas del holocausto durante la Segunda Guerra Mundial.

Conseguimos nuestra entrada para el museo de forma anticipada en el hotel (por algo menos de 15 euros), cosa que agradecemos cuando llegamos a la puerta del lugar donde vemos una fila kilométrica de visitantes, de la cual nosotros pasamos de largo cual invitados VIP.
En el museo podemos ver las principales obras de Van Gogh y una gran tienda en la que comprar los obligados recuerdos que la experiencia merece.

Para terminar, pasamos gran parte del último día de nuestra estancia Holanda en un pequeño pueblo llamado Volendam, a unos treinta minutos del centro, desde donde cogemos un autobús directo a esta localidad. Nos impacta el gran parecido de este pequeño pueblecito con mar con las descripciones de los cuentos de los hermanos Grimm.

No podemos pasar de largo con un rápido paseo esas casas típicas hechas de madera, pintadas de un color verde omnipresente en el pueblo, con tejados anaranjados y sus pequeños restaurantes que nos muestran sus entradas bajo unos arcos de madera que nos hacen apreciar la diferencia tan abismal entre ciertas partes de la ciudad de Amsterdam y estos pequeños pueblos marítimos a muy poca distancia del centro que, por cierto, se han convertido con el paso de los años en un filón para los turistas.

El puerto de Volendam se ve atestado de barcas los domingos, dado que, los pescadores vuelven el sábado para pasar un día con su familia tras una semana casi completa en el mar. Son muy recomendables los restaurantes que se encuentran en esta zona del puerto, con gran diversidad de comidas aunque les instamos a probar los arenques de los que se abastecen la mayor parte de la población de este pueblo.

En definitiva, Amsterdam es una ciudad de contrastes llena de vida y bullicio pero también con un grado de tranquilidad que otras muchas capitales europeas desearían.

Marta Recio