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Edurne Pasabán afronta su duodécimo ochomil: el Shisha Pangma

Archivado en: Expedición al Manaslu — jms at 9:01 am on Viernes, Octubre 10, 2008

Nota de prensa

9.10.2008

Está previsto que mañana lleguen al Campo Base avanzado del Shisha Panga (8.046 metros)

Pulse sobre la foto para descargar imágenesHan pasado pocos días desde que Edurne Pasabán coronó el pasado domingo la cumbre del Manaslu (8.163 mteros). Después de dos días de descanso en Katmandú, de las comodidades del hotel y de los pequeños lujos de la vida cotidiana, Edurne Pasabán ha visto claro el momento de afrontar su duodécimo ochomil, El Shisha Pangma (8.046 metos). Hoy han llegado a Kabari, primera parada después de Katmandú, donde los chinos les han tenido retenidos más de 6 horas por temas de permisos. Una vez solucionados estos asuntos, han partido dirección a Nyalam, lugar en el que la expedición pasará la noche. A las 5.00 horas (hora local) partirán a un punto del Shisha en donde cogerán los “Yaks” necesarios para dirigirse definitivamente al Campo Base avanzado de esta montaña. El Shisha Pangma es la montaña de menor altura de los 14 ochomiles de nuestro plantea.

Entrevista a Edurne Pasabán:

Edurne, felicidades por tu último logro. Eres una mujer grande. ¿Sabes que tienes a todo el mundo revolucionado?
“Es gratificante saber que hay gente detrás de mi, y de mi evolución. Ese empuje se nota, ayuda a serguir motivada y aunque estoy deseando volver a casa, soy consciente de que es una oportunidad increíble. En este punto agradezco la confianza de mi patrocinador Telefonica Movistar sin cuyo apoyo habría sido imposible afrontar el Shisha”.

Como mujer, ¿Qué sientes al conseguir estos logros en un mundo de hombres?
“El mundo de la montaña es especialmente sacrificado. Cada vez somos más las mujeres que nos estamos abriendo un hueco. Somos fuertes para afrontar esta aventura, y como ya he dicho en otras ocasiones, la montaña pone a cada uno en su sitio, seas hombre o mujer. Hablando de mujeres, aprovecho para felicitar a mi buena amiga Gisela Pulido, Campeona del Mundo de Kitebaord por quinta vez. ¡Esa niña sí que es una gran mujer!”.

Bajas del Manaslu y decides afrontar otra nueva expedición, ¿por qué?
“Ya he estado más veces en el Shisha. Creo que es el momento de intentarlo, porque tengo el objetivo de dejar para 2009 dos de “las grandes”: el Annapurna y el Kangchenjunga. Quiero estar muy centrada en esas dos montañas, ya que son dos de las más complicadas.”.

¿Qué ruta vais a tomar para subir el Shisha?
“La idea inicial era ascender por la cara sur, la más directa, pero nos pusieron muchísimas dificultades con los permisos para hacer esa ruta. Por eso finalmente hemos decidido hacer la cara norte aunque no es tan directa. Sabemos que es difícil, que estamos en otoño y llega el frío, pero haremos buen caso a los partes que nos lleguen y cuando veamos una buena oportunidad tiraremos adelante. Esta montaña entraña una dificultad entre el Campo III y la cima porque tiene una falsa cima, que parece la principal y no lo es. La principal está más arriba, un tramo de unos 200 metros muy técnico”.

¿De quién sientes mayor apoyo?
“De mi familia y de la gente que ahora está físicamente más cerca. Son fundamentales”.

¿Tienes ganas de volver a España?
“Esto acaba haciendo mella, piensas en la comodidad de estar en casa, de los pequeños detalles, y hay momentos en los que se hace duro. Ahora esto es secundario, estoy encantada con lo que hago, para mi es mi reto y lo estoy llevando a cabo, qué más se puede pedir”.

Tienes a mucha gente pendiente de ti, ¿eso es una responsabilidad que se nota?
“La responsabilidad la tengo conmigo misma, por completar los 14 ochomiles. Son mi objetivo y lucho por ello, todo el apoyo que he recibido en estos 10 años me ha ayudado a aumentar mi motivación. Pero tengo algo claro en cada montaña que subo; pienso en disfrutar al máximo de cada una de ellas, eso es lo que me ha llevado hasta aquí. Me encanta lo que hago y disfruto de ello”.

Y el 2009, ¿cómo lo afrontas?
“2009 será en un principio un momento de descanso, de mucho descanso y reflexión de lo conseguido en 2008. Todo ha ido muy bien hasta aquí, pero tengo claro que hay que descansar. Una vez esté descansada, valoraré una buena manera de afrontar estas dos montañas. Es muy importante tener un buen equipo, que sea fuerte, porque estas dos montañas requieren trabajar muy duro”.

El diario de Edurne Pasabán

Ya han pasado unos días desde la cumbre del Manaslu, bueno solamente tres, pero a mi me parece un eternidad, ya que durante todo estos días no he parado ni un minuto.

El mismo día que subimos a la cumbre, por la noche cenaba en el campo base. Al día siguiente nada más levantarme, todavía desorientada, tuve que empaquetar todo y salir corriendo para Shama, el pueblo más próximo al campo base, ya que el día siguiente a primera hora teníamos el helicóptero para volar a Katmandú.

Os preguntaréis por qué todo ha ido tan rápido…pues porque hace una semana nos confirmaron el visado para ir al Tíbet ¿y para qué? Para poder escalar el Shisha Pangma de 8.043 metros de altura.

Cuando hace un mes llegamos a Nepal, en la agencia de Katmandú nos dijeron que iban a intentar conseguirnos el visado, por si queríamos escalar el Shisha, aunque lo veían muy difícil. Este año en China, por todo el tema de los Juegos Olímpicos, no han dado permisos para escalar en el Tíbet. Pero ahora ya esta solucionado.

Me encuentro muy animada con el nuevo objetivo. Es verdad que el Manaslu ha sido largo y duro, y que después de ascender a una cumbre de ocho mil metros se tiene que descansar, tanto física como mentalmente, en esto he estado estos dos días.

Estos días he tenido apoyos y críticas, y es normal. Los apoyos son de agradecer, y las críticas para estudiarlas y escucharlas. El que vaya al Shisha tan seguido, a mucha gente le parece que no es lo más adecuado, que no voy a estar lo suficientemente recuperada. En definitiva, que es algo un poco descabellado.

Esto me produce dudas, me desanima un poco… pero quien conoce mejor a Edurne Pasaban, soy yo misma y tengo la experiencia del año 2003 en que escalé dos montañas de ocho mil metros, en una semana, el G1 y el G2.

¿Por qué no intentarlo otra vez? Y si mi cuerpo o mi mente no lo aguantan, si la montaña no nos deja, pues nos regresamos a casa tan contentos, habiendo visitado por tercera vez el Shisha Pangma, y habiendo disfrutado en la montaña, que eso es lo que al final importa.

Esta mañana comienza la nueva aventura, a las 6 de la mañana partimos hacia el Tíbet. Un largo viaje en coche y si todo va bien, el viernes poder subir al Campo Base. Esta vez, los yaks, subirán nuestro material. Una vez allí os iré contando todos los progresos que vayamos haciendo.

Un beso a todos,

Edurne

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