Las fuertes nevadas impiden a la expedición avanzar en altura
23.9.2008
EXPEDICIÓN EDURNE PASABAN – ‘AL FILO DE LO IMPOSIBLE’
Desde la llegada al Campo Base de la expedición, no ha cesado el mal tiempo
A pesar de las condiciones, la expedición subió a montar el Campo I a 5.730 metros el pasado 14 de septiembre. Debido a que el Monzón seguía azotando el Manaslu la expedición decidió permanecer en el Campo Base, a donde llegaban los partes meteorológicos muy poco esperanzadores.
El pasado domingo 21, aprovechando una ventana de buen tiempo, el equipo partió de nuevo al Campo I, con la durísima labor de desenterrar las tiendas sepultadas en la nieve caída durante los días anteriores. El equipo aprovechó para dormir en el Campo I con el fin de seguir con el proceso de aclimatación. Al día siguiente regresaron de nuevo al Campo Base, atravesando una fuerte nevada.
Los ánimos permanecen fuertes en el equipo, no siendo así en otras expediciones comerciales del Campo Base que ya han renunciado al Manaslu y se retiran de la montaña.
La cantidad de nieve acumulada en la montaña exigirá mucha cautela a todos los equipos, especialmente entre los tramos entre el Campo I y el II, ya que se trata de una zona con gran peligro de avalanchas y con grandes seracs de hielo, por lo que esta parte de la travesía es una de las más peligrosas en la ascensión.
Otro de los miedos de las expediciones vecinas es la posibilidad de haber perdido el Campo II. Este es el caso de la expedición alavesa liderada por Juanito Oiarzabal, que pudo instalar el Campo II antes de la llegada al Campo Base de la expedición de Edurne y “Al Filo”, pero que después de las fuertes nevadas, tienen miedo de no ser capaces de encontrar las tiendas y material que habían dejado en el Campo II.
Edurne Pasabán se muestra muy positiva ante la llegada del buen tiempo: “Estamos aclimatando muy bien, y estamos a la espera de que llegue el buen tiempo, que estamos seguros no tardará en llegar”.
Diario de Edurne Pasabán
Por fin puedo contaros algo, que no es sólo sobre el mal tiempo y el campo base. El sábado no pudo ser, pero ayer hizo mejor tiempo y pudimos subir al campo uno a dormir, he intentar subir al dos.
Durante la subida, a unos cuarenta minutos del campo base, al inicio del glaciar, habíamos dejado un deposito de material, con la nevada de estos días creíamos que no lo íbamos a encontrar, después de “palear” 20 minutos, pudimos recuperar el material y seguir subiendo.
Subimos tranquilamente, ya que íbamos bastante cargados, con la intención de estar un par de días o tres por arriba, pero cuando llegamos al campo uno, nos encontramos con una sorpresa: casi todas las tiendas estaban destrozadas, exceptuando la nuestra y alguna más.
Nosotros habíamos puesto una tienda grande, la cual hemos ido utilizando estos últimos años, yo pensaba que aguantaría, ya que en otras ocasiones nos ha demostrado que es muy fuerte. De todas maneras, era increíble como estaba, una tienda que mide casi dos metros de altura, estaba casi totalmente enterrada.
Imaginaros como estaban las pequeñas… los sherpas de las diferentes expediciones estaban desenterrando las tiendas he intentando recuperar todo lo posible de cada tienda.
Más de una hora y media, nos costo recuperar y limpiar la tienda grande y otra pequeña que también teníamos montada. Una vez tuvimos las tiendas a punto, nos acomodamos dentro para pasar el resto de la tarde y la noche.
Toda la noche ha estado nevando, por la mañana nos hemos levantado con 40 cm. de nieve fresca, lo positivo es que hemos dormido todos muy bien, nadie ha sufrido dolor de cabeza, ni otro malestar.
Después de valorar la situación, todo el grupo, hemos decidido tirar para abajo, era imposible continuar subiendo, pero antes de bajar, ¡ale! a limpiar las tiendas otra vez, quitar la nieve, y dejar todo lo más seguro posible.
El descenso ha sido duro, pues había niebla, no se veía nada y la huella estaba tapada, no había subido ni bajado nadie y éramos los primeros en pasar.
En el campo base nos han recibido con un buen desayuno y una buena ducha, que, aunque estaba nevando, nos ha venido muy bien.
El ambiente ya es diferente, todos estamos más tranquilos después de dormir en el uno y encontrarnos bien, las risas y las guerras de bolas ya han comenzado, o sea que el asunto va muy bien.
Aunque hoy por la tarde, hemos tenido una “bronquita” o mejor dicho, una disputa con otra expedición, por que ayer, mientras estábamos desenterrando nuestra tienda del campo uno, nos dimos cuenta que alguien, había utilizado la entrada como baño, y no había sido sólo una persona, vaya, unas cuantas, os aseguro que no es muy graciosos encontrarte a dos pasos de tu tienda, un baño.
Nada mas llegar al campo base hemos querido saber quien había sido. Parece ser que nadie, pero por lo menos, todo el mundo, se ha enterado de lo que ha pasado, y creo que no va ha pasar otra vez, ya que hemos dejado las cosas muy claras.
Parece que el tiempo se va estabilizando poco a poco, por lo menos, ya no nieva todo el día, esta tarde apenas ha nevado, la previsión es que siga así hasta el sábado, por lo tenemos que estar tranquilos y tener paciencia.
Estos días de mal tiempo son un poco tristes y se hacen largos aquí, pero el mal tiempo no va a poder con nosotros… después de la tempestad siempre viene la calma, y esta la vamos a aprovechar muy bien, tenemos ganas de poder trabajar en la montaña, equipar la ruta, los campos de altura y tener nuestra oportunidad de subir a la cumbre.
Os aseguro que todos vamos a luchar a tope, para conseguir nuestro sueño.
Un abrazo
Edurne